Domingo 29 de noviembre
Hay domingos para ir a la iglesia, a la playa, al campo. También los hay para echarse a ver en televisión el futbol, beisbol u otro deporte y existen de igual manera otros como este que he vivido.
Dormí como un perezoso en su periodo de más vagancia y desperté al filo de las nueve de la mañana, como tigre que ha descansado para acechar la presa.
Me vestí deportivamente, con una franela alusiva a mi equipo de beisbol favorito y cubrí mis medianas entradas frontales con una gorra al estilo receptor, o sea con la visera hacia atrás.
Supuse que ya mi familia había desayunado y tomé un jugo natural en el camino.
Llegué como a las diez y media de la mañana y me abrió la puerta una de las amigas, le calculé diez y ocho años, la misma edad que tiene mi bebé.
Había algo extraño en el ambiente y los rostros de ella me lo confirmaron.
-¿Ocurre algo? –pregunté extrañado.
Como respuesta mi hija me extendió la página de farándula del diario.
Los secretos en ese mundo duran tanto como los chismes de peluquería, solo hace falta que alguien pregunte para ser develados.
A página completa se encontraba la foto de mi amiga Marta y entre otras más pequeña una mía y nada tendría de perverso eso si el título del reportaje no dijera. “Anoche murió la exitosa cantante Marta Paredes” Como subtitulo “Según fuentes dignas de credibilidad falleció a consecuencia del Sida, virus que la aquejaba desde hacía muchos años y que tanto ella como sus cercanos amigos mantuvieron en secreto hasta el final”.
Respiré profundo, imaginando por el estilo del periodista que la narración sería cruel y despiadada y no me equivoqué, a veces existen personas que no imaginan el daño que hacen cuando exponen al publico suposiciones sin fundamentos, aunque debo reconocer que casi todo lo que escribió sobre mi era tan veraz como la lluvia. “La artista famosa por su capacidad histriónica también lo fue por lo desordenado de su vida privada en la cual estuvo involucrada sentimental y sexualmente con decenas de compañeros de la farándula entre los que se cuentan…” Sentía la mirada de ellas mientras leía y para rematar todo el estiércol de su mente el muy cínico concluyó con este llamado. “Las autoridades sanitarias deben citar a todos los que estuvieron involucrados con ella ya que representan un foco contaminante de esta mortal enfermedad”
-¿Qué significa eso? –preguntó mi esposa cuando notó que había terminado de leer.
Decirle la verdad era dictar mi sentencia de muerte así que solo comenté.
-Son solo chismes de farándula.
Al final no se tocó el tema por el resto del día pero ella llamó a su trabajo y se quedó unos días con nuestra bebé y yo tuve que regresar solo.
Como despedida me dio un beso en la mejilla y dijo:
-Necesito explicaciones que me convenzan cuando regrese o si no esto se termina aquí y te llegará la demanda de divorcio.
Sin dudas me han sorprendido en segunda base y puesto out.
Ahora si me encuentro al borde del precipicio y sin paracaídas para amortiguar la caída.
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