sábado 20 de febrero de 2010

Tololo, diario de un feo - Viernes 27 de noviembre (Dia 13)

Viernes 27 de noviembre

Hoy decidí como misión prioritaria reconquistar a mi esposa y sé que poseo pocos atributos físicos, muchos malos momentos causados y un mal prontuario de fidelidad, pero el solo hecho de reconocerlo es un primer paso para intentarlo.
Como si de mi cuerpo emanara una extraña e invisible sustancia, he notado que mis empleados me miran diferente. No sé como descifrarlo. ¿Sera que mis feromonas andan locas? Olvidando la broma de las pastillas y seguro de lo astuto que es le pregunto a mi secretaria.
-¿Qué crees que te halagaría que te regalaran un fin de semana?
Me mira como preguntándose si hablo en broma o en serio, ya que supuestamente el experimentado soy yo.
-Un viaje.
Lo sumo a lo ya pensado, aunque no creo que sea algo que le guste ya que acaba de realizar uno.
Ya en la tarde el bombillo de las ideas se activa y diseño un plan.
Es contradictorio pero no existe en el mundo algo mas difícil que llevar a tu esposa a la cama en ciertos momentos, uno de los cuales es para reconciliarse.
A una amiga en casos extremos la emborrachas y esperas la reacción que el alcohol le produce, si es llanto la consuelas y tienes la mitad del camino ganado, si se pone alegre te transformas en la cuerda de su trompo y la bailas hasta el agotamiento, después de eso rara vez te dice que no, si se pone furiosa solo debes estoicamente esperar, ya que ese comportamiento es como un resorte, pasa de rabia a pasión y si es de las que las hormonas la traicionan y el alcohol convierte su sangre en fuego, entonces debes salir corriendo a comprarte Viagra porque si no le cumples te ahorca.
Después de lograr el objetivo solo debes transformarte en mago y desparecer mientras duerme, así la próxima vez que se encuentran se lamentaran juntos por lo que ocurrió por causa del alcohol y sales librado de la culpa.
Pero si emborrachas a tu esposa nada de eso pasa y si por casualidad ocurre no tiene los mismos resultados, además que es imposible que te esfumes y que debes al siguiente día pagar las consecuencias de su dolor de cabeza. Sin contar que nunca te liberarás de la culpa de lo que haya hecho en ese estado.
Por lo tanto mi plan no es ese sino el que me propuso esa adorable secretaria que de tonta no tiene nada y de quien conozco tan poco. No existe nada más grandioso para los padres que sus hijos y mi hija menor estudia y vive a ocho horas de viaje en carretera desde donde nosotros habitamos y pasar un fin de semana con ella no tiene negativa posible, cuando tienes esos días libres. Le sumo a ese detalle el que nuestros hijos no están al tanto de nuestras diferencias conyugales ya que como buenos artistas, aparentamos ante ellos que somos un matrimonio feliz y activo. Por lo que eso me permitirá pasar la mano por donde tengo tiempo que no la paso.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada