Jueves 3 de diciembre
Hoy he descubierto que Tololo es el ente dominante entre las tres personalidades que conviven en mi cuerpo y peor aún que es el causante de todos mis males, a pesar de representar un importante lazo entre mi pasado y presente.
Y para que no quedaran dudas sobre esto, hoy ha hecho de las suyas, vengándose del Pepe Grillo moralista que creía haberlo derrotado. El instrumento de esa canallada fue mi vieja amiga Helen, quien pasó a saludarme, la invité a almorzar y tras media hora de verle sus tetas de tamaño sandía casi al aire preferí el postre al espagueti que ofrecían en el restaurant y nos fuimos al hotel más cercano a comer carne humana como morbosos antropófagos.
Si hay que pedir perdón cada vez que una de mis amigas con derecho a hacerle exploraciones profundas lo requiera, creo que debería aplicarme una extirpación de mi miembro viril para no caer en desgracia ante la visión de un par de tetas que piden ser utilizadas como biberón de adultos. Entre los placeres mundanos sin dudas las relaciones sexuales son lo más aproximado a la gloria de los dioses, aunque ellos nieguen ser el producto de estas.
Al regresar a la oficina le guiñe un ojo a mi secretaria y sus mejillas se pusieron coloradas, puedo adivinar que está arrepentida de haberme recomendado la terapia.
En la noche me reuní con los desgraciados de mis amigos y el término lo utilizo como un simple eufemismo aunque merecen este apelativo y otros más fuertes y me emborraché de tal manera que tuvieron que llevarme prácticamente arrastrando al apartamento y meterme vestido en la ducha, donde me dejaron y se fueron, diciéndome antes.
-Aguantas menos tragos que una mariquita.
El ayuno sin dudas me ha cobrado la osadía.
Me desperté en la madrugada y me puse a escribir estas líneas.
En mi cel había dos llamadas perdidas de mi esposa y un mensaje de voz, donde me informaba que regresaba el sábado.
Tengo 48 horas para inventarme algo convincente o para tomar mis maletas e irme con mi fiesta a otro lado. Quizás sea una buena alternativa, al fin y al cabo soy un cuadro pintado en este hogar; pero la vida errabunda de mis compañeros no la deseo. ¿Existe otra?
Al parecer todos han aplicado la misma filosofía con la que he convivido con ellos, tal vez sea una retaliación pasiva o simple coincidencia, pero después de dos décadas los resultados así lo indican.
Tal vez sea un canalla incorregible pero vivir no es el resultado de nacer sino de sobrevivir a un sinfín de tropiezos que transforman al ser humano pensante en un animal instintivo, agresivo y sin sentimientos. Soy un desecho del reciclaje social, pero lo que no me quedan dudas es que soy tan mal filosofo como esposo.
Son increíbles las cosas que los rastros de alcohol en el cerebro estimulan a que uno escriba.
¿Será por eso que dicen que los grandes escritores han sido borrachos o adictos a algún tipo de droga?
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