El informe de Klaus deja anonadado a Boris.
El círculo no es tan amplio como imaginaba, ni la posibilidad de no ser descubiertos tan lejana, ya que los últimos acontecimientos ocurridos develan una conspiración en avanzado estado de intervenir no solo a ellos sino tanbien a la Organización.
Los métodos utilizados hacen saber que no se detendrán ante nada y que se encuentran en la fase final de la misión, la cual aún desconocen, pero suponen tiene algo en común con las suyas.
Delgados hilos parecen moverse en un nivel mucho más alto y como cosa extraña y admirable parece que han logrado robar el secreto o parte de él, del TBM, tal vez no solo para infiltrar Génesis sino también como alternativa de transporte veloz, función para lo cual fue inventado inicialmente.
Por su parte El Guardián no tiene tiempo de leerlo todo.
La alarma de seguridad se activa a todos los niveles, alertando sobre la entrada de un intruso al lugar, lo que inmediatamente coloca en funcionamiento los dispositivos previstos para estos casos.
Escucha la voz del jefe de seguridad.
-¿En que lugar se encuentra el intruso?
-Ciudad alpha, calle 3, vivienda 8xg.
Está algo confundido.
El lugar indicado no es donde se encuentra el viajero ni Klaus, quienes están una calle antes, pero que serán descubiertos en pocos minutos cuando los guardias de seguridad invadan el sector.
Envía un mensaje en clave a este último, mientras intenta bloquear la presencia de ellos en el rastreador que ha sido activado desde otro nivel.
Al contrario de las operaciones terrestres efectuadas en estos casos, el alerta en Génesis es silencioso, no hay sirenas ni bulliciosos vehículos que crucen las calles vertiginosamente, tampoco hombres corriendo en diversos sentidos con armas largas al hombro.
En el cuartel de seguridad, los hombres enfundan sus cuerpos en trajes púrpuras de una sola pieza, fabricados con tejidos sintéticos e inteligentes, los cuales poseen en sus dedos, diminutos lanzadores de rayos de varios tipos, capaces de ser utilizados de acuerdo a la gravedad del momento y cubren sus cabezas con una especie de casco tipo astronauta, que les dan la apariencia de antropoides extra galácticos.
Los guardianes se desplazan por medio de un modelo de TBM similar al Flash pero de menor alcance y sin utilización de coordenadas sino de dirección, que son capaces de desplazarlos hasta un kilómetro, son llamados por sus siglas DMD, Desplazador Molecular Direccional y no funcionan sin los trajes antes descritos.
Uno a uno va desapareciendo y materializándose en la dirección pautada, debiendo hacer varios desplazamientos ya que la distancia donde se dirigen es mayor que el alcance de los desplazadores.
Ese pequeño detalle le proporciona algunos segundos a Klaus quien al llegar al lugar marcado recibe el mensaje de alerta del Guardián.
Su primera incursión tendrá que ser tan fugaz como el parpadear de un ojo.
Sale a la calle y corre hacia la vivienda donde está el viajero.
Con respiración entrecortada sube las escaleras y se detiene ante la puerta, indeciso entre tocar o entrar intempestivamente.
Los hombres de purpua que casi lo ven le hacen decidirse por la segunda.
Entra y la habitación se encuentra vacía, por lo que teme que este se encuentre afuera y haya sido apresado.
Envía un mensaje a Bobby, que se encuentra en su laboratorio y este le responde casi inmediatamente.
-Está allí, hay cientos de hombres en los alrededores.
El viajero en ese preciso instante sale del cuarto de baño.
Sin protocolo ni saludo, apuntándolo con su pistola de rayos le ordena.
-Siéntate frente al computador.
Este sorprendido ante la presencia del intruso, cuyo rostro se encuentra cubierto por un pasamontañas y unos lentes negros le pregunta.
-¿Quién eres?
-No tenemos tiempo para explicaciones, tengo el Pen para devolverte a tu casa.
Lo mira incrédulo.
-¿Cómo sé que eso es cierto?
-Confiando René, no tienes alternativa.
-¿Eres el de la luz roja?
-Asómate con cuidado por el balcón, afuera hay cientos de hombres buscándote, no para devolverte a tu lugar de origen sino para hacerte muchas preguntas que no sabrás contestar pero que ellos no lo entenderán así que no te creerán.
Camina hacia el lugar y corrobora lo dicho por el visitante.
Fantasmas púrpuras, reunidos en grupos pequeños señalan en varias direcciones y uno específicamente hacia el lugar donde están.
Obedece la orden y se sienta frente a la pantalla del computador.
El mensaje del Guardián le preocupa a Klaus.
-Han sido localizados, salgan de allí.
Esto indica que a pesar de los esfuerzos hechos este no ha logrado bloquear el localizador.
Coloca el Pen en la ranura externa USB y se aleja unos pasos, pasándole cerrojo a la puerta y colocándole una silla para bloquearla.
El reflejo azul inunda el lugar y el viajero se desmaterializa.
No irá hasta su casa como lo cree sino a otro lugar, en espera de ser preparado para reinsertarlo a su vida cotidiana.
Saca el Pen y va hasta el balcón.
Allí ve como un hombre con rasgos orientales es llevado por varios guardianes.
Sin dudas es el viajero de los conspiradores.
Camina con la cabeza baja delante de ellos.
Debe rescatarlo o todos serán descubiertos.
Hace un análisis fugaz de la manera como podría hacerlo.
Puede pedir las coordenadas y activar el Flash para llegar hasta él, reprogramar este, abrazar al prisionero y activarlo para que se desmaterialicen juntos, pero podría no funcionar ya que no ha sido probado de esa manera.
Los golpes en la puerta le recuerdan que ya han llegado y que dispone de segundos para decidirse.
Opta por la más desesperada.
Apunta su pistola de rayos y le dispara al prisionero alcanzándolo.
Ante la vista asombrada de sus captores el hombre se desmaterializa, explotando y desapareciendo.
Recibe como respuesta una lluvia de rayos desde el exterior.
Programa el Flash.
Logra ponerse a salvo en la sala de baño y escucha como la puerta es derribada.
Espera lo peor, se apunta con la pistola, decidido a inmolarse antes que ser atrapado.
Si llegan antes que el Flash se active y lo transporte no tendrá otra opción.
miércoles 8 de abril de 2009
martes 31 de marzo de 2009
Proyecto Genesis - Capitulo 9 - El viajero
La pequeña laptop podría ser confundida con un organizador personal y por lo tanto pasar desapercibida ante cualquiera, pero no es ni lo uno ni lo otro.
Es el resultado de años de investigaciones y de arduo trabajo bajo las sombras, con la finalidad de modernizar el dispositivo de traslado bio molecular desde un lugar a otro.
El que descansa en el bolsillo de su camisa es el modelo más avanzado y novedoso, fabricado tras el reciente éxito de su predecesor y aunque tiene sus limitaciones de distancia le servirá para llevar el Pen hacia Génesis y transportar de vuelta a la persona que ha logrado sobrevivir al experimento realizado por el grupo.
Y aunque suene macabro, René ha sido la carnada perfecta que ha logrado que el grupo, hasta ahora desconocido, que les pisaban los talones se descubra.
No hay indicios que la Organización esté de acuerdo con ellos, pero la cabeza visible resultó ser tan conocido que la sorpresa que de seguro sentirán Boris y el Guardián será indescriptible.
Desde el caribe, lugar donde se encuentra y desde donde labora, el mundo parece más longevo de lo que es.
Pocos como él saben la realidad.
Está enfermo y en terapia intensiva.
El depredador más grande y exitoso que ha existido está por ganar su batalla y solo un pequeño grupo de ellos intenta preservar la especie de una forma natural, tratando de reinvertir los procesos que lo han llevado al caos, pero no es nada fácil, cuando la perversión ronda cada esquina.
El pequeño dispositivo en su oído le transmite la voz de Gazam.
-El mensajero ha desparecido, necesito ubicación.
Klaus baja hasta su sitio de control.
El sótano de una iglesia.
Activa el rastreo.
Por cuestiones de seguridad todo el grupo está conectado al moderno buscador, quien utilizando frecuencias mixtas y trabajando como parasito de los sistemas GPS normales y avanzados, es capaz de saber el sitio exacto donde se encuentra alguien que posea un emisor, el cual normalmente es colocado entre la epidermis y dermis, a través de una inyectadora.
Es tan potente el sistema que capta incluso posiciones tan lejanas e intrincadas como Génesis.
En pocos minutos tiene respuesta y se lo comunica al amigo.
-¡Gracias! Iré a buscarlo.
Aprovecha para chequear que el viajero se encuentre en el mismo lugar y de paso probar si el emisor que descansa en su estomago funciona.
Se sonríe.
La tecnología ha reconvertido al hombre en un ser ingenuo.
De las dos pastillas tomadas solo una contenía nanoproteínas, la otra era el emisor.
Hace cinco años no hubiera creído nada de lo que sabe.
Desde su laboratorio de robótica siempre imaginó que el futuro estaría signado por el desarrollo de estos, hasta convertirlos en casi humanos, como escribió Asimov en su “Hombre Bicentenario” o en su defecto en el reemplazo de órganos naturales por artificiales que darían al ser humano una longevidad impensada.
Y de hecho todas las películas futuristas giraban sobre el tema.
Pero la manipulación genética dio un vuelco a todo.
Ya no habrá Terminator en el futuro sino Hombrenator.
Cuando Gazam lo invitó a conformar el grupo sintió que al fin estaría haciendo algo que deseaba desde hace mucho y ha logrado armar un equipo paralelo sin revelar la fuente original, tal como se le propuso.
Es la cabeza visible de lo que planean y quien dirige a quienes deban realizar algún trabajo.
Las identidades de Boris y el polaco deben ser resguardadas, incluso con la vida.
Sin ellos nada funcionaría.
La de rescatar al viajero no se la a dado a nadie sino que lo hará personalmente.
La curiosidad de descubrir Génesis está por encima de todo, incluso del riesgo de usar un prototipo para hacerlo.
El Flash, como han llamado al transportador que tiene en su bolsillo, es como una bomba de tiempo computarizada que se activa tras colocarle algunos parámetros.
Le recuerda al carro de Volver al Futuro, pero en lugar de transportarlo en el tiempo lo hace en distancias.
Es sumamente sencillo.
Solo debe encenderlo, colocar las coordenadas donde se trasladará y listo.
A diferencia del Pen no necesita periféricos y se desplaza con el viajero al lugar donde va, de manera que este puede ir saltando de lugar en lugar cuando lo desee.
Lo alimentan acumuladores de un compuesto inventado y fabricado en los laboratorios clandestinos del grupo.
Son diminutas capsulas rectangulares que encierran dentro de si una energía que se propaga sin gastarse, algo como una miniaturización de una reacción en cadena constante de átomos, quienes a través de ella generan esta, la cual se libera hacia los polos del recipiente, que es la batería.
Solo espera las coordenadas de Génesis que debe enviar el Guardián para partir.
Ya ha dejado todo listo para su viaje de una hora.
Una nueva voz llega a su oído.
Es Adolf, uno de sus hombres.
-Han dado orden de eliminar al viajero.
Eso lo sorprende.
¿Cómo harán para localizarlo?
-¿Saben donde está?
-Si, han enviado a alguien para eso.
Eso es una grave complicación.
De no poseer los mecanismos necesarios para no ser rastreados, la Organización los descubrirá y todo el trabajo hecho por ellos se habrá perdido.
Envía un SOS al Guardián para las coordenadas y las recibe en pocos segundos.
Agrega a su equipaje corporal una pistola de rayos.
Envía un mensaje en clave a Boris y a Gazam, a este último para que movilice su gente para distraer la seguridad de la Organización, al primero develándole la identidad de quien dirige a quienes intentan sacarlos del camino.
Aunque parezca despiadado, es preferible ayudar a sus enemigos a no ser descubiertos, aunque con esto eliminen al viajero.
En ocasiones nos parecemos tanto a nuestros adversarios que nos reflejamos en ellos.
Antes de partir otro de sus hombres le informa.
-Los árabes atacarán a Israel.
Enciende el Flash y marca las coordenadas.
La ubicación dada lo llevará unas casas después del viajero.
Espera encontrarlo con vida.
Es el resultado de años de investigaciones y de arduo trabajo bajo las sombras, con la finalidad de modernizar el dispositivo de traslado bio molecular desde un lugar a otro.
El que descansa en el bolsillo de su camisa es el modelo más avanzado y novedoso, fabricado tras el reciente éxito de su predecesor y aunque tiene sus limitaciones de distancia le servirá para llevar el Pen hacia Génesis y transportar de vuelta a la persona que ha logrado sobrevivir al experimento realizado por el grupo.
Y aunque suene macabro, René ha sido la carnada perfecta que ha logrado que el grupo, hasta ahora desconocido, que les pisaban los talones se descubra.
No hay indicios que la Organización esté de acuerdo con ellos, pero la cabeza visible resultó ser tan conocido que la sorpresa que de seguro sentirán Boris y el Guardián será indescriptible.
Desde el caribe, lugar donde se encuentra y desde donde labora, el mundo parece más longevo de lo que es.
Pocos como él saben la realidad.
Está enfermo y en terapia intensiva.
El depredador más grande y exitoso que ha existido está por ganar su batalla y solo un pequeño grupo de ellos intenta preservar la especie de una forma natural, tratando de reinvertir los procesos que lo han llevado al caos, pero no es nada fácil, cuando la perversión ronda cada esquina.
El pequeño dispositivo en su oído le transmite la voz de Gazam.
-El mensajero ha desparecido, necesito ubicación.
Klaus baja hasta su sitio de control.
El sótano de una iglesia.
Activa el rastreo.
Por cuestiones de seguridad todo el grupo está conectado al moderno buscador, quien utilizando frecuencias mixtas y trabajando como parasito de los sistemas GPS normales y avanzados, es capaz de saber el sitio exacto donde se encuentra alguien que posea un emisor, el cual normalmente es colocado entre la epidermis y dermis, a través de una inyectadora.
Es tan potente el sistema que capta incluso posiciones tan lejanas e intrincadas como Génesis.
En pocos minutos tiene respuesta y se lo comunica al amigo.
-¡Gracias! Iré a buscarlo.
Aprovecha para chequear que el viajero se encuentre en el mismo lugar y de paso probar si el emisor que descansa en su estomago funciona.
Se sonríe.
La tecnología ha reconvertido al hombre en un ser ingenuo.
De las dos pastillas tomadas solo una contenía nanoproteínas, la otra era el emisor.
Hace cinco años no hubiera creído nada de lo que sabe.
Desde su laboratorio de robótica siempre imaginó que el futuro estaría signado por el desarrollo de estos, hasta convertirlos en casi humanos, como escribió Asimov en su “Hombre Bicentenario” o en su defecto en el reemplazo de órganos naturales por artificiales que darían al ser humano una longevidad impensada.
Y de hecho todas las películas futuristas giraban sobre el tema.
Pero la manipulación genética dio un vuelco a todo.
Ya no habrá Terminator en el futuro sino Hombrenator.
Cuando Gazam lo invitó a conformar el grupo sintió que al fin estaría haciendo algo que deseaba desde hace mucho y ha logrado armar un equipo paralelo sin revelar la fuente original, tal como se le propuso.
Es la cabeza visible de lo que planean y quien dirige a quienes deban realizar algún trabajo.
Las identidades de Boris y el polaco deben ser resguardadas, incluso con la vida.
Sin ellos nada funcionaría.
La de rescatar al viajero no se la a dado a nadie sino que lo hará personalmente.
La curiosidad de descubrir Génesis está por encima de todo, incluso del riesgo de usar un prototipo para hacerlo.
El Flash, como han llamado al transportador que tiene en su bolsillo, es como una bomba de tiempo computarizada que se activa tras colocarle algunos parámetros.
Le recuerda al carro de Volver al Futuro, pero en lugar de transportarlo en el tiempo lo hace en distancias.
Es sumamente sencillo.
Solo debe encenderlo, colocar las coordenadas donde se trasladará y listo.
A diferencia del Pen no necesita periféricos y se desplaza con el viajero al lugar donde va, de manera que este puede ir saltando de lugar en lugar cuando lo desee.
Lo alimentan acumuladores de un compuesto inventado y fabricado en los laboratorios clandestinos del grupo.
Son diminutas capsulas rectangulares que encierran dentro de si una energía que se propaga sin gastarse, algo como una miniaturización de una reacción en cadena constante de átomos, quienes a través de ella generan esta, la cual se libera hacia los polos del recipiente, que es la batería.
Solo espera las coordenadas de Génesis que debe enviar el Guardián para partir.
Ya ha dejado todo listo para su viaje de una hora.
Una nueva voz llega a su oído.
Es Adolf, uno de sus hombres.
-Han dado orden de eliminar al viajero.
Eso lo sorprende.
¿Cómo harán para localizarlo?
-¿Saben donde está?
-Si, han enviado a alguien para eso.
Eso es una grave complicación.
De no poseer los mecanismos necesarios para no ser rastreados, la Organización los descubrirá y todo el trabajo hecho por ellos se habrá perdido.
Envía un SOS al Guardián para las coordenadas y las recibe en pocos segundos.
Agrega a su equipaje corporal una pistola de rayos.
Envía un mensaje en clave a Boris y a Gazam, a este último para que movilice su gente para distraer la seguridad de la Organización, al primero develándole la identidad de quien dirige a quienes intentan sacarlos del camino.
Aunque parezca despiadado, es preferible ayudar a sus enemigos a no ser descubiertos, aunque con esto eliminen al viajero.
En ocasiones nos parecemos tanto a nuestros adversarios que nos reflejamos en ellos.
Antes de partir otro de sus hombres le informa.
-Los árabes atacarán a Israel.
Enciende el Flash y marca las coordenadas.
La ubicación dada lo llevará unas casas después del viajero.
Espera encontrarlo con vida.
lunes 23 de marzo de 2009
Proyecto Genesis - Capitulo 8 - La luz roja
Un zumbido agudo que pareciera salir desde su cabeza hacia su sistema auditivo lo despierta.
El reflejo rojo que sale del monitor de la computadora lo saca de su estado de somnolencia y hace saltar de la cama, con la adrenalina llenando su sistema nervioso.
Por fin algo con características de “vida” aparece en esta odisea alucinógena en el que se encuentra sumergido sin saber las causas por las cuales lo está.
El silencio nuevamente se hace presente.
Corre hasta allí y toma impulsivamente asiento frente al ordenador sin importar que los rayos castiguen su retina y obliguen a entornar los ojos, casi cerrándolos.
Nada cambia.
Cualquier intento por hacer funcionar algún dispositivo del computador fracasa, incluso no existen luces que indiquen que se encuentra encendido.
Frustrado intenta levantarse cuando una voz que al igual que el zumbido anterior no es audible exteriormente le dice.
-Saludos señor Rene.
Sacude la cabeza intentando borrar lo que escucha pero no resulta.
-¿Qué es?
-No se preocupe, soy un humano igual que usted.
-¿Por qué no le escucho con mis oídos?
-Seria largo de explicar pero nada tiene que ver con telepatía ni esas cosas, es un sistema de comunicación con ondas de baja frecuencia que son captadas por su sistema auditivo aunque no produzcan ruido.
Demasiada fantasía para creerle.
-¿Quién es?
-No importa, lo realmente importante es que voy a sacarlo de allí.
Está apunto de gritar ante la irracionalidad de encontrarse conversando con una luz roja.
Se levanta y va hasta la ventana y sale al balcón, ahora la claridad al igual que la oscuridad no tiene los tonos brillantes acostumbrados.
Afuera todo sigue siendo soledad.
Le duele la cabeza, no sabe si a causa de la luz o de la situación.
-¿No quiere volver a su casa?
A pesar de no estar frente al monitor sigue escuchando la voz.
-Se encuentra en un lugar desde donde solo podrá salir si sigue mis instrucciones.
Casi gritando dice.
-¿Acaso pedí que me trajeran?
No recibe respuesta.
La luz desaparece.
Va hasta el cuarto de baño y el líquido frío le devuelve la calma.
Hará una nueva excursión a los alrededores.
No puede evitar las palpitaciones aceleradas mientras baja los escalones que lo llevan al patio.
Repite el recorrido de la noche anterior y puede corroborar que las viviendas no cumplen funciones múltiples propias de un hogar sino simples como las habitaciones de cualquier hotel. Los enseres son los mismos con diferentes características ornamentales pero las mismas funciones y se percata entonces que no existe cocina en ellos.
¿Qué comen?
Mejor dicho que comerá ya que el único habitante es él.
Como haciéndose la misma pregunta el estomago le pide alimentos.
Nuevamente sus pulmones son castigados por la falta de oxigeno.
Se detiene por unos minutos.
Aunque siente curiosidad su temor le impide ir más lejos, ya que de extraviarse no tendrá forma de regresar a su habitación.
A paso lento vuelve.
Como un fantasma que conoce perfectamente los movimientos que hará, la luz roja se encuentra encendida en el monitor, dándole al ambiente con sus reflejos un aire sicodélico.
Pero no escucha nada, aunque siente que es observado a través de ella.
Eso le incomoda.
Revisa la habitación tan aparentemente conocida pero misteriosa en estos momentos.
No encuentra nada parecido a alimentos o comida.
Calcula que tiene veinte y cuatro horas sin comer.
En ambos recorridos los únicos seres vivos que pudo ver fueron plantas, ya que extrañamente los insectos tan comunes en cualquier parte no están presentes, por lo que sus dudas sobre el lugar donde se encuentra se hacen más perturbadoras y le asalta la idea que se encuentra en el espacio, en alguna estación orbital secreta.
¿Pero como llegó hasta allí?
El pen, los jeroglíficos, el zumbido y el reflejo celeste, fueron los antecesores de la pesadilla, un reflejo muy similar a esta luz roja.
¿Procederán de la misma fuente?
Ya la lógica no tiene cabida en nada y se siente una cobaya de laboratorio tras suponer que su idea sea la correcta.
¿Por qué a él?
-¿Que debo hacer para regresar?
Pregunta resignado ante la impotencia de resolver el problema.
Por algunos minutos no hay respuesta.
Supone que su presión arterial le sube ya que siente vértigo, pero puede escuchar o más bien pensar la voz de la luz, como si fuera un genio de algún cuento árabe.
-Necesitas el Pen. Mañana te diré como encontrarlo, descansa y aliméntate.
¿Alimentarse? ¿Tiene además la ironía de burlarse?
-Ya estoy opíparamente repleto de aire, que es lo único comestible en este lugar, además del agua con sabor extraño que hasta dudo que lo sea.
-Debajo del colchón hay unas minúsculas capsulas rojas, toma dos, serán suficientes, son nanoproteínas.
Lo primero que viene a su mente es la comida sintética de los astronautas.
Hace lo que le indican y a los pocos segundos el hambre desaparece, igualmente la luz.
Se sienta en la cama e intenta detallarlo todo.
Si es cierto que saldrá de allí, será una historia fantástica para su columna.
Nota que no existen apagadores para las lámparas por lo que supone deben poseer algún sensor fotolumínico que las enciende.
Afuera la claridad va adquiriendo tonalidades grises.
En un punto indeterminado del planeta alguien informa.
-Hemos detectado al viajero, espero órdenes.
-Elimínenlo.
El reflejo rojo que sale del monitor de la computadora lo saca de su estado de somnolencia y hace saltar de la cama, con la adrenalina llenando su sistema nervioso.
Por fin algo con características de “vida” aparece en esta odisea alucinógena en el que se encuentra sumergido sin saber las causas por las cuales lo está.
El silencio nuevamente se hace presente.
Corre hasta allí y toma impulsivamente asiento frente al ordenador sin importar que los rayos castiguen su retina y obliguen a entornar los ojos, casi cerrándolos.
Nada cambia.
Cualquier intento por hacer funcionar algún dispositivo del computador fracasa, incluso no existen luces que indiquen que se encuentra encendido.
Frustrado intenta levantarse cuando una voz que al igual que el zumbido anterior no es audible exteriormente le dice.
-Saludos señor Rene.
Sacude la cabeza intentando borrar lo que escucha pero no resulta.
-¿Qué es?
-No se preocupe, soy un humano igual que usted.
-¿Por qué no le escucho con mis oídos?
-Seria largo de explicar pero nada tiene que ver con telepatía ni esas cosas, es un sistema de comunicación con ondas de baja frecuencia que son captadas por su sistema auditivo aunque no produzcan ruido.
Demasiada fantasía para creerle.
-¿Quién es?
-No importa, lo realmente importante es que voy a sacarlo de allí.
Está apunto de gritar ante la irracionalidad de encontrarse conversando con una luz roja.
Se levanta y va hasta la ventana y sale al balcón, ahora la claridad al igual que la oscuridad no tiene los tonos brillantes acostumbrados.
Afuera todo sigue siendo soledad.
Le duele la cabeza, no sabe si a causa de la luz o de la situación.
-¿No quiere volver a su casa?
A pesar de no estar frente al monitor sigue escuchando la voz.
-Se encuentra en un lugar desde donde solo podrá salir si sigue mis instrucciones.
Casi gritando dice.
-¿Acaso pedí que me trajeran?
No recibe respuesta.
La luz desaparece.
Va hasta el cuarto de baño y el líquido frío le devuelve la calma.
Hará una nueva excursión a los alrededores.
No puede evitar las palpitaciones aceleradas mientras baja los escalones que lo llevan al patio.
Repite el recorrido de la noche anterior y puede corroborar que las viviendas no cumplen funciones múltiples propias de un hogar sino simples como las habitaciones de cualquier hotel. Los enseres son los mismos con diferentes características ornamentales pero las mismas funciones y se percata entonces que no existe cocina en ellos.
¿Qué comen?
Mejor dicho que comerá ya que el único habitante es él.
Como haciéndose la misma pregunta el estomago le pide alimentos.
Nuevamente sus pulmones son castigados por la falta de oxigeno.
Se detiene por unos minutos.
Aunque siente curiosidad su temor le impide ir más lejos, ya que de extraviarse no tendrá forma de regresar a su habitación.
A paso lento vuelve.
Como un fantasma que conoce perfectamente los movimientos que hará, la luz roja se encuentra encendida en el monitor, dándole al ambiente con sus reflejos un aire sicodélico.
Pero no escucha nada, aunque siente que es observado a través de ella.
Eso le incomoda.
Revisa la habitación tan aparentemente conocida pero misteriosa en estos momentos.
No encuentra nada parecido a alimentos o comida.
Calcula que tiene veinte y cuatro horas sin comer.
En ambos recorridos los únicos seres vivos que pudo ver fueron plantas, ya que extrañamente los insectos tan comunes en cualquier parte no están presentes, por lo que sus dudas sobre el lugar donde se encuentra se hacen más perturbadoras y le asalta la idea que se encuentra en el espacio, en alguna estación orbital secreta.
¿Pero como llegó hasta allí?
El pen, los jeroglíficos, el zumbido y el reflejo celeste, fueron los antecesores de la pesadilla, un reflejo muy similar a esta luz roja.
¿Procederán de la misma fuente?
Ya la lógica no tiene cabida en nada y se siente una cobaya de laboratorio tras suponer que su idea sea la correcta.
¿Por qué a él?
-¿Que debo hacer para regresar?
Pregunta resignado ante la impotencia de resolver el problema.
Por algunos minutos no hay respuesta.
Supone que su presión arterial le sube ya que siente vértigo, pero puede escuchar o más bien pensar la voz de la luz, como si fuera un genio de algún cuento árabe.
-Necesitas el Pen. Mañana te diré como encontrarlo, descansa y aliméntate.
¿Alimentarse? ¿Tiene además la ironía de burlarse?
-Ya estoy opíparamente repleto de aire, que es lo único comestible en este lugar, además del agua con sabor extraño que hasta dudo que lo sea.
-Debajo del colchón hay unas minúsculas capsulas rojas, toma dos, serán suficientes, son nanoproteínas.
Lo primero que viene a su mente es la comida sintética de los astronautas.
Hace lo que le indican y a los pocos segundos el hambre desaparece, igualmente la luz.
Se sienta en la cama e intenta detallarlo todo.
Si es cierto que saldrá de allí, será una historia fantástica para su columna.
Nota que no existen apagadores para las lámparas por lo que supone deben poseer algún sensor fotolumínico que las enciende.
Afuera la claridad va adquiriendo tonalidades grises.
En un punto indeterminado del planeta alguien informa.
-Hemos detectado al viajero, espero órdenes.
-Elimínenlo.
lunes 16 de marzo de 2009
Proyecto Genesis - Capitulo 7 - Gazam Karim
Si alguien de los cinco miembros que conforman el grupo de Boris conoce como se maneja la clandestinidad, nadie mejor que Gazam Karim.
Cuando sus compañeros huían del terror de la guerra civil en su país, el Líbano, él ya formaba parte de los grupos subversivos que tras las sombras defendían su posición religiosa.
Vio pasar los años entre disparos y conspiraciones y aprendió a sobrevivir, incluso de sus supuestos compañeros, en un mundo en el que el dinero compra todo.
Pasó de soldado a mercenario y de allí tras ser etiquetado como terrorista y ser perseguido por las grandes potencias, quienes en su momento financiaron los grupos de combatientes que tenia a su mando, fue reclutado por la Organización.
Cansado de las traiciones tras algunos trabajos de envergadura en el avivamiento de algunos conflictos y tras ser herido gravemente en África, pidió se le diera otro tipo de labor y lo colocaron como jefe de seguridad de un prominente científico.
Ahora unos años después ha vuelto a sus andadas conspirativas solo que ahora por otra causa más filantrópica.
El fin de Boris y el polaco, como le dice al guardián, no es derrocar gobiernos ni crear circunstancias para conseguir el enfrentamiento entre naciones o grupos étnicos ni religiosos, sino vigilar que los conocimientos que han colocado a la orden del grupo sean utilizados de la manera correcta y al parecer existe un hoyo negro en todo.
Ha captado claramente el mensaje en clave del científico.
El mensajero ha activado el sistema de emergencia y debe buscarlos donde debe estar esperándolo según lo pautado.
El tráfico automotor es lento, por lo que toma su motocicleta Harley-Davidson modificada y se lanza en busca del mensajero.
El tiempo es oro en estos casos y segundos son suficientes para tener éxito o fracasar.
Una alcabala de la policía detiene su marcha.
Una cinta amarilla alrededor de un automóvil que reconoce como el del mensajero le llama la atención.
Estaciona y baja de la Harley.
Camina hacia el lugar que ha sido cercado y extrae de su cartera la identificación que lo coloca como agente de seguridad del gobierno local.
-¿Que ocurre oficial?
-Han asesinado al conductor.
-¿Cuándo?
-Hace unos minutos.
El auto se encuentra estrellado contra un árbol y el conductor con su cuerpo sobre el volante.
Se acerca.
Un certero disparo de arma larga ha perforado su cabeza, sin lugar a dudas disparado desde un auto que se encontraba a su lado.
Un trabajo profesional, por lo que está convencido fue efectuado por sicarios muy bien entrenados y pagados.
Lo reconoce, es uno de los ladrones de autos de la ciudad.
“¿Qué hacía este en el auto del mensajero?”
-¿Iba solo? –pregunta al oficial a cargo.
-Al parecer si.
Vuelve a la moto y sigue su camino.
Sin dudas el ladrón se encontraba en el lugar no indicado.
El blanco era el mensajero y está convencido que no es la Organización quien ha enviado a matarle, porque no son sus métodos, lo sabe mejor que nadie.
Cuando necesitan que alguien salga del camino simplemente lo desaparecen de una forma sutil, sin despertar sospechas ni en el entorno en que este vive.
Son métodos más perspicaces.
Los envían a misiones secretas, se ganan algún multimillonario premio y en el éxtasis de disfrutarlo tienen algún accidente, se pierden en el mar o en algún avión privado, son presas de algún caníbal tropical o simplemente mueren de forma natural producto de alguna enfermedad inoculada, por supuesto, por un personal especializado que trabajan para la misma empresa.
Los métodos violentos ni bulliciosos son utilizados por quienes controlan el planeta, sin poseer ningún cargo político o gerencial en el mismo.
En pocos minutos llega al parque donde se producirá el encuentro.
Un lugar concurrido donde las familias escapan del cerco que le impone el concreto.
Aguarda unos segundos y va haciendo un análisis minucioso de los que la pueblan en ese momento.
Pasado el tiempo suficiente como para constatar que todo está en orden, deja su medio de transporte y camina hacia la fuente que ocupa el centro del lugar.
Una anciana se le acerca.
-Señor. ¿Por casualidad sabe donde están los baños?
-Hacia allá.
Le dice señalándole hacia la derecha, lugar donde estos se encuentran.
-Gracias.
Sin dudas una turista de las que a diario visitan la ciudad.
Por minutos camina buscando al mensajero pero no lo encuentra.
Se sienta en uno de los bancos y distrae su atención mirando a los niños corretear de un lado a otro.
Eso le trae recuerdos de Beirut y de su infancia interrumpida.
De su hijo ya adolescente en alguna ciudad del trópico suramericano.
El sonido del celular interrumpe su pensamiento.
Es Klaus, quien desde Barbados le pregunta.
-¿Alguna noticia para el diario?
-Si.
Mira el reloj y considera que ha sido suficiente el tiempo de espera.
El mensajero tal vez esté muerto o secuestrado.
Un contratiempo que podría hacer abortar todo.
Tendrá que dar la mala noticia a Boris, pero esperará que regrese de la base.
Mientras tanto hará una visita a sus proveedores tecnológicos quienes le ofrecieron hace días algo más avanzado que la criptografía quántica.
Cuando sus compañeros huían del terror de la guerra civil en su país, el Líbano, él ya formaba parte de los grupos subversivos que tras las sombras defendían su posición religiosa.
Vio pasar los años entre disparos y conspiraciones y aprendió a sobrevivir, incluso de sus supuestos compañeros, en un mundo en el que el dinero compra todo.
Pasó de soldado a mercenario y de allí tras ser etiquetado como terrorista y ser perseguido por las grandes potencias, quienes en su momento financiaron los grupos de combatientes que tenia a su mando, fue reclutado por la Organización.
Cansado de las traiciones tras algunos trabajos de envergadura en el avivamiento de algunos conflictos y tras ser herido gravemente en África, pidió se le diera otro tipo de labor y lo colocaron como jefe de seguridad de un prominente científico.
Ahora unos años después ha vuelto a sus andadas conspirativas solo que ahora por otra causa más filantrópica.
El fin de Boris y el polaco, como le dice al guardián, no es derrocar gobiernos ni crear circunstancias para conseguir el enfrentamiento entre naciones o grupos étnicos ni religiosos, sino vigilar que los conocimientos que han colocado a la orden del grupo sean utilizados de la manera correcta y al parecer existe un hoyo negro en todo.
Ha captado claramente el mensaje en clave del científico.
El mensajero ha activado el sistema de emergencia y debe buscarlos donde debe estar esperándolo según lo pautado.
El tráfico automotor es lento, por lo que toma su motocicleta Harley-Davidson modificada y se lanza en busca del mensajero.
El tiempo es oro en estos casos y segundos son suficientes para tener éxito o fracasar.
Una alcabala de la policía detiene su marcha.
Una cinta amarilla alrededor de un automóvil que reconoce como el del mensajero le llama la atención.
Estaciona y baja de la Harley.
Camina hacia el lugar que ha sido cercado y extrae de su cartera la identificación que lo coloca como agente de seguridad del gobierno local.
-¿Que ocurre oficial?
-Han asesinado al conductor.
-¿Cuándo?
-Hace unos minutos.
El auto se encuentra estrellado contra un árbol y el conductor con su cuerpo sobre el volante.
Se acerca.
Un certero disparo de arma larga ha perforado su cabeza, sin lugar a dudas disparado desde un auto que se encontraba a su lado.
Un trabajo profesional, por lo que está convencido fue efectuado por sicarios muy bien entrenados y pagados.
Lo reconoce, es uno de los ladrones de autos de la ciudad.
“¿Qué hacía este en el auto del mensajero?”
-¿Iba solo? –pregunta al oficial a cargo.
-Al parecer si.
Vuelve a la moto y sigue su camino.
Sin dudas el ladrón se encontraba en el lugar no indicado.
El blanco era el mensajero y está convencido que no es la Organización quien ha enviado a matarle, porque no son sus métodos, lo sabe mejor que nadie.
Cuando necesitan que alguien salga del camino simplemente lo desaparecen de una forma sutil, sin despertar sospechas ni en el entorno en que este vive.
Son métodos más perspicaces.
Los envían a misiones secretas, se ganan algún multimillonario premio y en el éxtasis de disfrutarlo tienen algún accidente, se pierden en el mar o en algún avión privado, son presas de algún caníbal tropical o simplemente mueren de forma natural producto de alguna enfermedad inoculada, por supuesto, por un personal especializado que trabajan para la misma empresa.
Los métodos violentos ni bulliciosos son utilizados por quienes controlan el planeta, sin poseer ningún cargo político o gerencial en el mismo.
En pocos minutos llega al parque donde se producirá el encuentro.
Un lugar concurrido donde las familias escapan del cerco que le impone el concreto.
Aguarda unos segundos y va haciendo un análisis minucioso de los que la pueblan en ese momento.
Pasado el tiempo suficiente como para constatar que todo está en orden, deja su medio de transporte y camina hacia la fuente que ocupa el centro del lugar.
Una anciana se le acerca.
-Señor. ¿Por casualidad sabe donde están los baños?
-Hacia allá.
Le dice señalándole hacia la derecha, lugar donde estos se encuentran.
-Gracias.
Sin dudas una turista de las que a diario visitan la ciudad.
Por minutos camina buscando al mensajero pero no lo encuentra.
Se sienta en uno de los bancos y distrae su atención mirando a los niños corretear de un lado a otro.
Eso le trae recuerdos de Beirut y de su infancia interrumpida.
De su hijo ya adolescente en alguna ciudad del trópico suramericano.
El sonido del celular interrumpe su pensamiento.
Es Klaus, quien desde Barbados le pregunta.
-¿Alguna noticia para el diario?
-Si.
Mira el reloj y considera que ha sido suficiente el tiempo de espera.
El mensajero tal vez esté muerto o secuestrado.
Un contratiempo que podría hacer abortar todo.
Tendrá que dar la mala noticia a Boris, pero esperará que regrese de la base.
Mientras tanto hará una visita a sus proveedores tecnológicos quienes le ofrecieron hace días algo más avanzado que la criptografía quántica.
lunes 9 de marzo de 2009
Proyecto Genesis - Capitulo 6 - El Guardián
Veterano de guerra, genio de la informática, ex astronauta, científico, ex asesor tecnológico de varias organizaciones mundiales, un verdadero trotamundos que se ha paseado por los caminos de la política y la ciencia, en escasos 65 años, que su cuerpo no delata.
James Jurkszak, de raíces polacas, es uno de las piezas más importantes en el proyecto Génesis de la Organización. En sus hombros descansa la responsabilidad de ser el filtro de las operaciones y el numero uno en el hábitat alterno que han creado para llevar a efecto el sueño de perpetuar la especie.
Controla el mínimo movimiento de todos los que allí habitan, por medio de dispositivos de localización insertados bajo la epidermis.
Un sistema de rastreo por el cual pagarían una fortuna las potencias, pero que solo él puede ofrecer.
De allí su apodo de El Guardián, con el cual se le conoce y el respeto a sus acciones que le profesan.
Junto a Boris, ha sido el creador del sistema de transporte más veloz jamás inventado, el Transportador Bio Molecular. Un complejo hibrido que engloba casi todas las ramas de la ciencia y que permite llevar la materia de un lugar a otro en micro segundos, a través de la desmaterialización y posterior materialización de esta por medio de sistemas computarizados y redes inalámbricas ultra sensibles y desarrolladas.
Y aunque su nivel en la Organización es alto, solo cumple órdenes, sus conocimientos solo se enfocan a lo que tiene como tarea hacer, es un 5A que ha logrado, gracias a su sapiencia penetrar lentamente los sistemas de almacenamiento e información solo accesibles a personas de más alto nivel, quedando petrificado ante la magnitud del proyecto que esta ejecuta.
Sin embargo han tenido poca suerte con el sistema alterno de transportación que junto a Boris han creado con la intención de llevar un viajero, que no posea los controles de la Organización hasta Génesis, esto con la finalidad de infiltrar a alguien de confianza en la rutina que el programa en su fase inicial ejecuta y de esa manera monitorearla, porque aunque nadie sale o entra sin su supervisión las pruebas se realizan en una base aledaña a donde no tiene acceso.
Es una intrincada operación que necesita la perfección para no ser detectada.
Seis intentos han sido necesarios pero el mensaje del éxito del sexto le recuerda que ese es su número de suerte.
Ahora queda ejecutar la siguiente fase, devolver al viajero al lugar de origen y hacer todos los preparativos necesarios para traer al que espera impaciente, tal como le ocurría a él cuando se encontraba en el programa espacial o en orbita en la estación esperando el reemplazo.
Sin embargo hay un pequeño detalle que le preocupa, la detección por parte de Andrei de alguna anomalía en el sistema de transportación.
¿Cuántos pudieron captarla?
¿A que nivel se estará investigando?
Hasta ahora no ha llegado ningún informe ni ordenes de sus superiores sobre el tema, pero su experiencia dentro de la Corporación le dice que será el ultimo en enterarse si esta existe, ya que sería el primer sospechoso.
El diminuto aparato de comunicación que soporta con su oreja le avisa que alguien desea hablar con él.
Es su superior inmediato.
-Saludos Guardián.
-Saludos.
-Necesito que haga una revisión minuciosa del equipo de rastreo de los viajeros, ha sido reportada una posible falla.
-En que nivel jefe.
-Nivel en línea.
-¿Posible causa?
-Violación de sistema de transportación Bio molecular con posible entrada de persona no autorizada.
Eso le da un respiro.
Si le llaman desde allí indica que la información no ha sido elevada mas allá del nivel 5 y que no tiene ningún tipo de credibilidad, sin el informe que él haga sobre la misma.
-Con gusto, en unos minutos le paso el informe.
Solo conoce de su interlocutor la voz, le llama el jefe porque no conoce su nombre, ni donde se encuentra, mucho menos desde donde se comunica con él.
Son los procedimientos rutinarios en este negocio, las únicas personas con rostro son sus cercanos colaboradores o el personal que por alguna razón alguna vez ha trabajado en alguna investigación conjunta.
El anonimato es la vida, por lo tanto le ha sido muy difícil a Boris y él, armar un equipo confiable para llevar a cabo la misión que se han impuesto, al cual es sencilla, conocer en que realmente trabajan y cual es el fin que con esto se persigue.
Porque si algo le intriga en lo personal, es el motivo por el cual los robots han pasado a un segundo plano después que los experimentos lograron incluso crear racionalidad artificial en ellos.
Un nuevo mensaje desde el Set, nombre con el cual han bautizado el sistema de comunicación en clave y de seguridad encriptada entre los miembros del grupo le causa extrañeza
“El mensajero ha activado la señal de emergencia”.
¿Han sido detectados y descubiertos?
James Jurkszak, de raíces polacas, es uno de las piezas más importantes en el proyecto Génesis de la Organización. En sus hombros descansa la responsabilidad de ser el filtro de las operaciones y el numero uno en el hábitat alterno que han creado para llevar a efecto el sueño de perpetuar la especie.
Controla el mínimo movimiento de todos los que allí habitan, por medio de dispositivos de localización insertados bajo la epidermis.
Un sistema de rastreo por el cual pagarían una fortuna las potencias, pero que solo él puede ofrecer.
De allí su apodo de El Guardián, con el cual se le conoce y el respeto a sus acciones que le profesan.
Junto a Boris, ha sido el creador del sistema de transporte más veloz jamás inventado, el Transportador Bio Molecular. Un complejo hibrido que engloba casi todas las ramas de la ciencia y que permite llevar la materia de un lugar a otro en micro segundos, a través de la desmaterialización y posterior materialización de esta por medio de sistemas computarizados y redes inalámbricas ultra sensibles y desarrolladas.
Y aunque su nivel en la Organización es alto, solo cumple órdenes, sus conocimientos solo se enfocan a lo que tiene como tarea hacer, es un 5A que ha logrado, gracias a su sapiencia penetrar lentamente los sistemas de almacenamiento e información solo accesibles a personas de más alto nivel, quedando petrificado ante la magnitud del proyecto que esta ejecuta.
Sin embargo han tenido poca suerte con el sistema alterno de transportación que junto a Boris han creado con la intención de llevar un viajero, que no posea los controles de la Organización hasta Génesis, esto con la finalidad de infiltrar a alguien de confianza en la rutina que el programa en su fase inicial ejecuta y de esa manera monitorearla, porque aunque nadie sale o entra sin su supervisión las pruebas se realizan en una base aledaña a donde no tiene acceso.
Es una intrincada operación que necesita la perfección para no ser detectada.
Seis intentos han sido necesarios pero el mensaje del éxito del sexto le recuerda que ese es su número de suerte.
Ahora queda ejecutar la siguiente fase, devolver al viajero al lugar de origen y hacer todos los preparativos necesarios para traer al que espera impaciente, tal como le ocurría a él cuando se encontraba en el programa espacial o en orbita en la estación esperando el reemplazo.
Sin embargo hay un pequeño detalle que le preocupa, la detección por parte de Andrei de alguna anomalía en el sistema de transportación.
¿Cuántos pudieron captarla?
¿A que nivel se estará investigando?
Hasta ahora no ha llegado ningún informe ni ordenes de sus superiores sobre el tema, pero su experiencia dentro de la Corporación le dice que será el ultimo en enterarse si esta existe, ya que sería el primer sospechoso.
El diminuto aparato de comunicación que soporta con su oreja le avisa que alguien desea hablar con él.
Es su superior inmediato.
-Saludos Guardián.
-Saludos.
-Necesito que haga una revisión minuciosa del equipo de rastreo de los viajeros, ha sido reportada una posible falla.
-En que nivel jefe.
-Nivel en línea.
-¿Posible causa?
-Violación de sistema de transportación Bio molecular con posible entrada de persona no autorizada.
Eso le da un respiro.
Si le llaman desde allí indica que la información no ha sido elevada mas allá del nivel 5 y que no tiene ningún tipo de credibilidad, sin el informe que él haga sobre la misma.
-Con gusto, en unos minutos le paso el informe.
Solo conoce de su interlocutor la voz, le llama el jefe porque no conoce su nombre, ni donde se encuentra, mucho menos desde donde se comunica con él.
Son los procedimientos rutinarios en este negocio, las únicas personas con rostro son sus cercanos colaboradores o el personal que por alguna razón alguna vez ha trabajado en alguna investigación conjunta.
El anonimato es la vida, por lo tanto le ha sido muy difícil a Boris y él, armar un equipo confiable para llevar a cabo la misión que se han impuesto, al cual es sencilla, conocer en que realmente trabajan y cual es el fin que con esto se persigue.
Porque si algo le intriga en lo personal, es el motivo por el cual los robots han pasado a un segundo plano después que los experimentos lograron incluso crear racionalidad artificial en ellos.
Un nuevo mensaje desde el Set, nombre con el cual han bautizado el sistema de comunicación en clave y de seguridad encriptada entre los miembros del grupo le causa extrañeza
“El mensajero ha activado la señal de emergencia”.
¿Han sido detectados y descubiertos?
martes 3 de marzo de 2009
Proyecto Genesis - Capitulo 5 - La Base
Desde las alturas, el viejo complejo industrial parece sobrevivir a mejores tiempos, en los que grandes empresarios invirtieron cuantiosas sumas en sus galpones.
Aun se ve cierto movimiento de personal e incluso de vehículos pesados, pero desde que fue adquirido por un poderoso consorcio el paso a este es restringido.
El helipuerto donde llega el transporte de Boris, está en la azotea de un edificio de seis pisos situado en el centro del complejo.
-A tiempo como siempre, profesor-
-¡Gracias Paúl!
Toma el ascensor que le lleva a la planta baja y de allí otro que lo baja tres pisos mas, en pleno subsuelo.
En la base, como le llaman al complejo, todos los accesos son restringidos y se entra o sale, chequeado por un lector de iris de ojos, método que ha sido perfeccionado y al que es imposible engañar.
Sus visitas al complejo son normalmente tres veces a la semana y solo allí, se tiene un completo panorama a las tareas corporativas para las cuales trabajan.
En el complejo sistema computarizado de la Organización hay de todo. Como un ojo invisible los componentes externos e internos, colocados y conectados en los más inverosímiles sitios del planeta, archivan cada microsegundo que pasa en el planeta y las acciones que ocurren en él.
Como un ojo divino todo queda perpetuado en diminutos chips en el corazón del ordenador que es el corazón de la base, respaldada esa información en otra base similar, que llaman espejo y en dos ordenadores de seguridad situados en algún punto del planeta o fuera de él, nadie lo sabe.
Los niveles de acceso a esa información están catalogados del 1 al 10 y de la A a la Z. dependiendo la importancia del cargo y la misión que efectúan. Boris es un numero 8A.
Marta, la secretaria, como siempre, lo recibe con una sonrisa y un café.
-¡Gracias!
El Terminal en su escritorio le permite hablar un momento con Andrei, quien está en la otra base y a quien nota preocupado.
-Profesor, he detectado una anomalía en el sistema de transportación hacia Génesis.
-¿Has logrado indagar las causas?
-No, el guardián me informa que allí no ha habido tal anomalía, por lo que piensa que tal vez sea alguna fluctuación desconocida del sistema acá.
-Revisaré, aunque supongo que ya lo has hecho.
-Si, pero tal vez usted tenga mas suerte.
Activa los sistemas de seguridad extremos, para que escaneen cualquier anomalía y toma un sorbo de café.
Después de tantos años, hasta lo más complicado se vuelve rutinario.
Su labor allí se sintetiza en archivar las informaciones de su trabajo en el computador central, quien de una manera rápida la compara con la ya colocada diariamente. Es una forma sutil de comprobación de lo que hace.
En solo segundos la pequeña pantalla de plasma le corrobora que no existe el problema que le ha comunicado Andrei.
Se sonríe.
Sus piezas trabajan perfectamente.
El viajero no ha sido detectado.
La primera fase se ha completado con éxito, ahora toca iniciar la segunda fase rápidamente.
Se comunica con el guardián, por medio de una frecuencia informática habilitada por él, todo un genio de la informática, para tal fin.
Es una comunicación segura y probada, hasta ahora imposible de captar por la Organización, sin embargo han creado un metalenguaje para hablarse.
-Bark n l mar.
-Yyyyyy
-Rgrzl
-@
Una pequeña vibración producida por su reloj pulsera le alerta que ha sido activado el sistema de emergencia por el mensajero.
En seguida activa el rastreo de seguridad y captación de problemas de la Organización.
Nada.
Algo fuera de lo común está ocurriendo.
Llama a Gazam.
-Saludos Doctor. ¿En que puedo servirle?
-Necesito unos micro chips y unos nano tubos de carbono.
-Se los conseguiré.
-¿Qué hay de nuevo en el mercado?
- Nano partículas de uranio, la distribuyen los iraníes.
-No son confiables los distribuidores, escuché que hay algunos perdidos. Hazme un favor, pasa porque Henrí y dile que necesito que pase por mi oficina más tarde.
-Con gusto.
Cuelga el auricular y toma aire.
De los cinco hombres que conforman su grupo, nadie mas confiable que Gazam Karim.
Le fue asignado por la Organización como su jefe de seguridad y proveedor tecnológico y con los años la empatía mutua ha dado frutos extraordinarios.
Conoce los mercados ilegales como nadie, sobre todo aquellos científicos utilizados para evadir controles y supervisiones de las grandes potencias o de la O.N.U.
Por muchos años fue una de las cabezas más buscadas de los grupos árabes extremistas que azotaban el medio oriente y por lo tanto respetado y conocido por estos.
Por lo que es un alivio enorme tenerlo de su lado.
Seguro que su compañero captó el mensaje se dedica a lo que vino.
Comprobaciones, lecturas, archivos, video conferencias con otros científicos, intercambio de experimentos con Andrei y la acostumbrada caminata a través del piso para estirar las piernas y de paso saludar a sus compañeros de trabajo.
Todos con acceso único a ese piso, aunque está seguro que existen muchos más debajo de sus pies.
Aun se ve cierto movimiento de personal e incluso de vehículos pesados, pero desde que fue adquirido por un poderoso consorcio el paso a este es restringido.
El helipuerto donde llega el transporte de Boris, está en la azotea de un edificio de seis pisos situado en el centro del complejo.
-A tiempo como siempre, profesor-
-¡Gracias Paúl!
Toma el ascensor que le lleva a la planta baja y de allí otro que lo baja tres pisos mas, en pleno subsuelo.
En la base, como le llaman al complejo, todos los accesos son restringidos y se entra o sale, chequeado por un lector de iris de ojos, método que ha sido perfeccionado y al que es imposible engañar.
Sus visitas al complejo son normalmente tres veces a la semana y solo allí, se tiene un completo panorama a las tareas corporativas para las cuales trabajan.
En el complejo sistema computarizado de la Organización hay de todo. Como un ojo invisible los componentes externos e internos, colocados y conectados en los más inverosímiles sitios del planeta, archivan cada microsegundo que pasa en el planeta y las acciones que ocurren en él.
Como un ojo divino todo queda perpetuado en diminutos chips en el corazón del ordenador que es el corazón de la base, respaldada esa información en otra base similar, que llaman espejo y en dos ordenadores de seguridad situados en algún punto del planeta o fuera de él, nadie lo sabe.
Los niveles de acceso a esa información están catalogados del 1 al 10 y de la A a la Z. dependiendo la importancia del cargo y la misión que efectúan. Boris es un numero 8A.
Marta, la secretaria, como siempre, lo recibe con una sonrisa y un café.
-¡Gracias!
El Terminal en su escritorio le permite hablar un momento con Andrei, quien está en la otra base y a quien nota preocupado.
-Profesor, he detectado una anomalía en el sistema de transportación hacia Génesis.
-¿Has logrado indagar las causas?
-No, el guardián me informa que allí no ha habido tal anomalía, por lo que piensa que tal vez sea alguna fluctuación desconocida del sistema acá.
-Revisaré, aunque supongo que ya lo has hecho.
-Si, pero tal vez usted tenga mas suerte.
Activa los sistemas de seguridad extremos, para que escaneen cualquier anomalía y toma un sorbo de café.
Después de tantos años, hasta lo más complicado se vuelve rutinario.
Su labor allí se sintetiza en archivar las informaciones de su trabajo en el computador central, quien de una manera rápida la compara con la ya colocada diariamente. Es una forma sutil de comprobación de lo que hace.
En solo segundos la pequeña pantalla de plasma le corrobora que no existe el problema que le ha comunicado Andrei.
Se sonríe.
Sus piezas trabajan perfectamente.
El viajero no ha sido detectado.
La primera fase se ha completado con éxito, ahora toca iniciar la segunda fase rápidamente.
Se comunica con el guardián, por medio de una frecuencia informática habilitada por él, todo un genio de la informática, para tal fin.
Es una comunicación segura y probada, hasta ahora imposible de captar por la Organización, sin embargo han creado un metalenguaje para hablarse.
-Bark n l mar.
-Yyyyyy
-Rgrzl
-@
Una pequeña vibración producida por su reloj pulsera le alerta que ha sido activado el sistema de emergencia por el mensajero.
En seguida activa el rastreo de seguridad y captación de problemas de la Organización.
Nada.
Algo fuera de lo común está ocurriendo.
Llama a Gazam.
-Saludos Doctor. ¿En que puedo servirle?
-Necesito unos micro chips y unos nano tubos de carbono.
-Se los conseguiré.
-¿Qué hay de nuevo en el mercado?
- Nano partículas de uranio, la distribuyen los iraníes.
-No son confiables los distribuidores, escuché que hay algunos perdidos. Hazme un favor, pasa porque Henrí y dile que necesito que pase por mi oficina más tarde.
-Con gusto.
Cuelga el auricular y toma aire.
De los cinco hombres que conforman su grupo, nadie mas confiable que Gazam Karim.
Le fue asignado por la Organización como su jefe de seguridad y proveedor tecnológico y con los años la empatía mutua ha dado frutos extraordinarios.
Conoce los mercados ilegales como nadie, sobre todo aquellos científicos utilizados para evadir controles y supervisiones de las grandes potencias o de la O.N.U.
Por muchos años fue una de las cabezas más buscadas de los grupos árabes extremistas que azotaban el medio oriente y por lo tanto respetado y conocido por estos.
Por lo que es un alivio enorme tenerlo de su lado.
Seguro que su compañero captó el mensaje se dedica a lo que vino.
Comprobaciones, lecturas, archivos, video conferencias con otros científicos, intercambio de experimentos con Andrei y la acostumbrada caminata a través del piso para estirar las piernas y de paso saludar a sus compañeros de trabajo.
Todos con acceso único a ese piso, aunque está seguro que existen muchos más debajo de sus pies.
martes 24 de febrero de 2009
Proyecto Genesis - Capitulo 4 - Perdido
Abre los ojos.
Siente un ligero dolor en la parte posterior de su cabeza.
No sabe cuanto tiempo ha dormido, pero sin dudas ha tenido pesadillas.
Todo está oscuro.
Tienta con la mano buscando la compañía de su esposa pero no la encuentra.
Enciende la pequeña lámpara colocada en el cabezal de la cama.
Está solo.
Se levanta y va hasta el baño, aún con la esperanza que la pesadilla haya sido en el sueño y no sea esta realidad.
De seguro Mery está en el cuarto de los niños en la planta baja de la casa.
Mira por la puerta del balcón entreabierta y se percata que hay una oscuridad poco usual y de que no existe un frío nocturno penetrando por allí.
Recuerda toda su pesadilla, algo poco común en él.
Abre la puerta y su piel se eriza ante la comprobación de que esta viviendo una realidad incomprensible pero palpable.
Una lámpara ilumina los escalones que dan hasta el verde césped.
Hay un silencio lúgubre.
Se arma de valor y baja.
El pequeño patio posee una puerta de madera de unos 70 cms de alto, que se comunica con una calzada y la calle.
Por encima de ella fija la vista y le sorprende que la vía vehicular no sea de color negro sino de un gris plomo, por lo que supone que estén construidas de concreto.
Pasan los minutos y nadie transita por los alrededores.
No tiene noción de la hora y ahora lamenta su aversión a los relojes.
Contempla el cielo negro.
Sin asomo de estrellas ni luna, sin rastros de alguna nube.
Es la noche más oscura que ha vivido.
El murmullo de un zumbido agudo que proviene de la lejanía, al fondo de donde está, lo anima a aventurarse en medio de la noche.
Camina unos metros antes de conseguir la esquina y allí dobla en la calle que va a dar al balcón de su habitación y a la planta baja de esta.
A los poco metros su respiración se torna mas pesada y se detiene.
Pareciera que le faltara el oxigeno.
Es un sector poco poblado donde se encuentra.
Hay pocas viviendas, pero se encuentran bien iluminadas al igual que las calles y le sorprende que esa luz no se difumine hacia arriba, sino que como si se trataran de moléculas de aire frío, tiendan a bajar hasta el suelo.
El estilo de las casas igualmente es mixto, con fachadas sencillas y sin porche.
Le extraña no ver vehículos estacionados en ninguna de ellas.
Llega a la altura de donde se encuentra el balcón, del supuesto dormitorio suyo, donde despertó.
Al igual que allí, hay un césped, una puerta, un jardín y una habitación con par de ventanas, que a simple vista parecen de vidrio, pero que al tocarlas son de un material parecido al plástico.
No es su casa, ahora está convencido, porque a través de las cortinas blancas puede detallar que todo es diferente y que sus sospechas parecen ciertas.
Está vacía al igual que las otras.
¿Cómo pudo llegar hasta allí?
Entra a la habitación de abajo, ya que la puerta no tiene pasada la llave y se asombra que sea un dormitorio más.
Una cama, closet, sala de baño, computadora….
Intenta encenderla pero parece no tener electricidad.
Sus neuronas tienen una revolución de enigmas que por momentos lo marean.
Se siente un Robinsón Crusoe perdido en un lugar que tal vez solo exista en sus sueños.
Regresa a su habitación, peor que como salió.
Con una sed que parece quemarle la garganta.
Se percata que no hay nevera, televisión ni los enseres característicos, aunque también entiende que en su cuarto nunca hubo eso.
Va hasta el lavamanos y tomando sus manos como recipiente bebe un sorbo de agua.
Tiene sabor a hierro.
Hace apenas unas horas, si es que existe manera de saberlo, era un periodista común y corriente, con una carrera si se quiere cotidiana y una columna en el periódico local sobre investigaciones futuristas, que mas que científica eran fantasías y elucubraciones de lectores o visitantes, que giraban en todas las direcciones, desde los extintos dinosaurios hasta los invisibles extraterrestres, pasando por apocalípticas profecías y creaciones y mutaciones al mas rancio estilo Frankestein.
Ahora es un naufrago al que las fantasías parecen haber atrapado castigándolo, por las tertulias semanales con los amigos de siempre, en donde la burla formaba parte de la ronda de tragos y el esceptismo de sus compañeros no tenia limites.
Es un prisionero solitario en una cárcel oscura y extraña inundada de edificaciones vacías, que espera sean poblada pronto para que lo saquen de tantas dudas.
Hay miles de preguntas sin respuestas o con respuestas irracionales.
Donde quiera que se encuentre sabe que ya Mery habrá ido a la policía.
Esperara que amanezca para hacer una exploración más lejana.
Desde la cama ve el techo pintado de un blanco tan limpio, que al mirarlo fijamente da la sensación de ser un cúmulo de nubes.
Cierra los ojos y desde los archivos de su mente, esta extrae un comentario hecho por un anacoreta hindú.
“Los viajes astrales son tan profundos que cuando los efectúas, crees estar viviendo en carne y hueso lo que tu espíritu observa”
Se queda dormido con una pregunta en su memoria.
¿Estará sumergido en un viaje de ese tipo?
Siente un ligero dolor en la parte posterior de su cabeza.
No sabe cuanto tiempo ha dormido, pero sin dudas ha tenido pesadillas.
Todo está oscuro.
Tienta con la mano buscando la compañía de su esposa pero no la encuentra.
Enciende la pequeña lámpara colocada en el cabezal de la cama.
Está solo.
Se levanta y va hasta el baño, aún con la esperanza que la pesadilla haya sido en el sueño y no sea esta realidad.
De seguro Mery está en el cuarto de los niños en la planta baja de la casa.
Mira por la puerta del balcón entreabierta y se percata que hay una oscuridad poco usual y de que no existe un frío nocturno penetrando por allí.
Recuerda toda su pesadilla, algo poco común en él.
Abre la puerta y su piel se eriza ante la comprobación de que esta viviendo una realidad incomprensible pero palpable.
Una lámpara ilumina los escalones que dan hasta el verde césped.
Hay un silencio lúgubre.
Se arma de valor y baja.
El pequeño patio posee una puerta de madera de unos 70 cms de alto, que se comunica con una calzada y la calle.
Por encima de ella fija la vista y le sorprende que la vía vehicular no sea de color negro sino de un gris plomo, por lo que supone que estén construidas de concreto.
Pasan los minutos y nadie transita por los alrededores.
No tiene noción de la hora y ahora lamenta su aversión a los relojes.
Contempla el cielo negro.
Sin asomo de estrellas ni luna, sin rastros de alguna nube.
Es la noche más oscura que ha vivido.
El murmullo de un zumbido agudo que proviene de la lejanía, al fondo de donde está, lo anima a aventurarse en medio de la noche.
Camina unos metros antes de conseguir la esquina y allí dobla en la calle que va a dar al balcón de su habitación y a la planta baja de esta.
A los poco metros su respiración se torna mas pesada y se detiene.
Pareciera que le faltara el oxigeno.
Es un sector poco poblado donde se encuentra.
Hay pocas viviendas, pero se encuentran bien iluminadas al igual que las calles y le sorprende que esa luz no se difumine hacia arriba, sino que como si se trataran de moléculas de aire frío, tiendan a bajar hasta el suelo.
El estilo de las casas igualmente es mixto, con fachadas sencillas y sin porche.
Le extraña no ver vehículos estacionados en ninguna de ellas.
Llega a la altura de donde se encuentra el balcón, del supuesto dormitorio suyo, donde despertó.
Al igual que allí, hay un césped, una puerta, un jardín y una habitación con par de ventanas, que a simple vista parecen de vidrio, pero que al tocarlas son de un material parecido al plástico.
No es su casa, ahora está convencido, porque a través de las cortinas blancas puede detallar que todo es diferente y que sus sospechas parecen ciertas.
Está vacía al igual que las otras.
¿Cómo pudo llegar hasta allí?
Entra a la habitación de abajo, ya que la puerta no tiene pasada la llave y se asombra que sea un dormitorio más.
Una cama, closet, sala de baño, computadora….
Intenta encenderla pero parece no tener electricidad.
Sus neuronas tienen una revolución de enigmas que por momentos lo marean.
Se siente un Robinsón Crusoe perdido en un lugar que tal vez solo exista en sus sueños.
Regresa a su habitación, peor que como salió.
Con una sed que parece quemarle la garganta.
Se percata que no hay nevera, televisión ni los enseres característicos, aunque también entiende que en su cuarto nunca hubo eso.
Va hasta el lavamanos y tomando sus manos como recipiente bebe un sorbo de agua.
Tiene sabor a hierro.
Hace apenas unas horas, si es que existe manera de saberlo, era un periodista común y corriente, con una carrera si se quiere cotidiana y una columna en el periódico local sobre investigaciones futuristas, que mas que científica eran fantasías y elucubraciones de lectores o visitantes, que giraban en todas las direcciones, desde los extintos dinosaurios hasta los invisibles extraterrestres, pasando por apocalípticas profecías y creaciones y mutaciones al mas rancio estilo Frankestein.
Ahora es un naufrago al que las fantasías parecen haber atrapado castigándolo, por las tertulias semanales con los amigos de siempre, en donde la burla formaba parte de la ronda de tragos y el esceptismo de sus compañeros no tenia limites.
Es un prisionero solitario en una cárcel oscura y extraña inundada de edificaciones vacías, que espera sean poblada pronto para que lo saquen de tantas dudas.
Hay miles de preguntas sin respuestas o con respuestas irracionales.
Donde quiera que se encuentre sabe que ya Mery habrá ido a la policía.
Esperara que amanezca para hacer una exploración más lejana.
Desde la cama ve el techo pintado de un blanco tan limpio, que al mirarlo fijamente da la sensación de ser un cúmulo de nubes.
Cierra los ojos y desde los archivos de su mente, esta extrae un comentario hecho por un anacoreta hindú.
“Los viajes astrales son tan profundos que cuando los efectúas, crees estar viviendo en carne y hueso lo que tu espíritu observa”
Se queda dormido con una pregunta en su memoria.
¿Estará sumergido en un viaje de ese tipo?
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